El cine que no llega a las salas
Festivales, archivos y enlaces que circulan como secretos.
La cartelera es un resumen pobre de lo que se filma. Entre lo que se produce y lo que se exhibe hay un filtro hecho de cuotas, miedos y tiempos de atención. Del otro lado queda un cine que circula como rumor.
Una crítica puede ser también un archivo.
Cineclubes, festivales medianos, copias digitales compartidas con recato. No es un mercado negro romántico: es una infraestructura improvisada para que ciertas imágenes no mueran en un disco.
En el margen
Escribir sobre esas películas es parte del trabajo. No para “descubrirlas” con gesto colonial, sino para dejar constancia. Una crítica puede ser también un archivo.
Si las salas no las reciben, que al menos las reciba una página. El margen, otra vez, como sala alternativa.
Sila Romero
El cineclub del jueves proyecta justo en esa línea.
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