Contra la velocidad
La prisa se ha disfrazado de rigor. No lo es. Es apenas una forma de miedo.
Hay una forma de estar en la cultura que consiste en no pedir permiso. Ni al mercado, ni al algoritmo, ni a la conversación de moda.
La prisa se ha disfrazado de rigor. No lo es. Es apenas una forma de miedo.
La música que importa ahora mismo cabe en un local con techo bajo y un cartel escrito a mano.
Internet dejó de ser un destino. Se volvió el fondo de casi todo. La pregunta es qué hacemos con lo que queda.
Hay discos que no se limitan a sonar bien. Organizan una forma de estar en el mundo, de vestirse, de recordar.
Hablamos de oficios invisibles, de tiradas cortas y de por qué todavía vale la pena imprimir.
Cinco recomendaciones de la redacción. No un ranking: una mesa de editor.
Songs of a Lost World
Mamoru Oshii, 1995
Yuval Noah Harari — y todo lo que se discute después
FromSoftware
Un catálogo corto en Valparaíso
Medianoche no es una hora: es un régimen de luz, de sonido y de quienes todavía caminan.
MARGEN es una publicación independiente dedicada a la cultura, las ideas y todo aquello que vale la pena mirar, escuchar, leer y discutir.